miércoles, 15 de diciembre de 2010

Creatividad con dos duros y medio.

La verdad es que lo que más me ha fascinado de este anuncio es la banda sonora.

En mi limitadísima experiencia como cortometrajista siempre me ha surgido el problema de cómo resolver el tema de la música. Pues bien, la solución de este anuncio me ha parecido increiblemente original:

PD: Espero retomar el blog con algo más de asiduidad a ver si puedo escribir tan bien como lo hacía en tiempos de mi juventud.

sábado, 29 de mayo de 2010

Ideario

Siempre me gustó mucho el poema de "If..." de Ruyard Kipling y siempre he procurado seguirlo.

Pondré la versión del anuncio porque la voz del narrador es casi tan elocuente como el verbo del poeta:


Otras frases que me gustan son:

El sabio no dice todo lo que piensa, pero siempre piensa todo lo que dice.
Aristóteles

Si no actúas como piensas, vas a terminar pensando como actúas.
Blaise Pascal

Los medios impuros desembocan en fines impuros.
Mahatma Gandhi

Ojo por ojo y todo el mundo acabará ciego.
Mahatma Gandhi

Si quieres cambiar al mundo, cámbiate a ti mismo.
Mahatma Gandhi

Suavizar las penas de los otros es olvidar las propias.
Abraham Lincoln

Ser bueno solamente consigo mismo es ser bueno para nada.
Voltaire

No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defenderé con mi vida tu derecho a expresarlo.
Voltaire

La desvalorización del mundo humano crece en razón directa de la valorización del mundo de las cosas.
Karl Marx

Los filósofos se han limitado a interpretar el mundo de distintos modos; de lo que se trata es de transformarlo.
Karl Marx

Y, quería añadir una historia que se cuenta de Groucho Marx:

Éste se acercó a una señora de alta cuna y muy refinada y la preguntó:
-Señora, ¿se acostaría conmigo por 1000 millones de dólares?
-Claro, por supuesto- Dijo la señora.
-¿Y por 10 centavos? - Preguntó Groucho
-¡Jamás! Pero...¿por qué me ha tomado usted?
A lo que Groucho respondió:
-Lo que es usted ha quedado claro en la primera pregunta, ahora estamos negociando el precio.

Para mi significa que si te traicionas, una vez; si cedes ante tu ideales; si haces trampas alguna vez, estás abriendo una puerta que te costará mucho cerrar.

jueves, 27 de mayo de 2010

Objeto Creativo y Autofotoretrato

Objetos creativos:

El primer objeto creativo que pensé fue una caja-mesa. Una caja de cartón que tuviera unas patas dentro y que se desplegasen. La caja sería reversible para dar fuerza a las patas y por ello tendría que ir enganchada por dentro. Incluso experimenté con tubos de aluminio para las patas telescópicas. Hice el plano, detallé cada una de las partes, pensé en los materiales pero cometí un tremendo error. Se me olvidó pensar en la escala. Por lo que en cuanto intenté pasar del papel al objeto me di de bruces contra la realidad. Necesitaba una caja de un tamaño enorme para albergar todo el mecanismo que la permitía convertirse en mesa y que siguiera teniendo capacidad para llevar objetos dentro. Soy demasiado cabezón, y ahí no acabó la cosa, seguí buscando la caja, pero ninguna tenía las medidas que necesitaba. Pensé en fabricarla, pero vi que no tendría la misma consistencia ni el mismo aspecto estético que le da cohesión, por lo que abandoné la idea.

El segundo y el que voy a llevar a clase a la presentación es más bien un servicio creativo, que también se podía hacer. Siempre me ha llamado mucho la atención las cicatrices y las historias que albergan, me parecen un sistema de narración aún por descubrir, pues al verlas o preguntamos por la historia o no decimos nada por educación pero imaginamos como se la ha hecho (y generalmente es una historia interesante). En muchas películas, los más veteranos de casi cualquier oficio enseñan las cicatrices a los más novatos como demostración física de la experiencia acumulada y, a mí personalmente, me encanta ese momento. También me viene un poco influido por los partes de urgencia de las ambulancias de cruz roja, de las que soy voluntario, en las que aparece una figura por delante y por detrás y en la que se tienen que indicar todas las lesiones o traumas del paciente. Mezclando las dos ideas pensé en hacer un “mapa de las cicatrices”. Un pequeño y simple esquema en el que indicáramos (como si fueran ciudades) las cicatrices que teníamos. Y así recordaríamos parte de nuestra vida, al menos, la parte que nos ha “marcado”. Luego pensé que se iba a quedar un poco escaso, así que pensé en añadir también lesiones, marcas de nacimiento, tatuajes… Y al final me decidí por no hacer un mapa de las cicatrices, sino hacer las instrucciones y que cada uno se hiciera el suyo y añadiera lo que se le ocurriera. Y es de esa idea de dónde nace el servicio creativo de Mapa de las Cicatrices, con la intención de que la gente lo comparta con los demás y lo lleve a modo de explicación cuando no le apetezca hablar o, simplemente, para cuando decaiga la conversación.

Autofotoretrato:

Para el autofotoretrato, pensé en lo que se nos dijo en clase de que hablara de nosotros mismos, pero yo no soy una persona que guste de abrirse en público, soy más bien reservado en cuanto a mis sueños, esperanzas, ilusiones o pasiones. Por eso me he centrado en el aspecto exterior del autofotoretrato me he centrado en como soy por fuera.

Cuando pensé en cómo sería hacer un autofotoretrato pensé en la ingente cantidad de fotos que tendría que sacar hasta que viese aquella que me gustase para presentarla ante la clase, por lo que se me ocurrió que en vez de eso, podría posar de todas las maneras, sacar muchas fotos y enseñarlas todas.

No quería recurrir a un montaje de la foto en grande con pequeñas porque pensé que lo haría más gente (y de hecho así ha sido). Estuve un tiempo bloqueado, sin saber cómo haría para enseñarlas todas en una misma foto. De repente tuve una idea. Pensé en Mister Potato. Y eso es lo que hice. Hice muchas fotos con muchos gestos. Al principio y según cálculos estimados, por la cantidad de fotos y de gestos la combinación era de más de 17 millones de caras distintas. Luego, como siempre, vinieron los problemas. Algunos gestos nos e podían recortar de manera que encajasen con los otros, otros multiplicaban demasiado el coste de impresión, otros no se entendían bien sin el contexto de la cara y otros eran inadaptables a la cara de fondo.

Al final, los que más se pueden entender y más me gustan son los que llevaré hoy a clase. El formato de impresión es de Din-A4 porque en A-3, los fallos en las tonalidades de la piel y la distancia del gesto a la cara de fondo serían perceptibles desde bastante lejos. La única forma de que se percibiera como un conjunto era hacerlo lo más pequeño posible.

Los “gestos” son: 6 frentes con cejas, 13 pares de ojos, 1 gafas de sol, 3 pelos diferentes, 1 frente con ojos y nariz, 2 frentes con ojos sin nariz, 53 bocas y 8 narices. Todo da un resultado de 2585022 combinaciones posibles, bastante digno.

Además también viene a decir que una foto no somos nosotros, que somos mucho más complejos y diversos como para que una foto trate de hacernos justicia.

Mañana subiré las fotos de los inventos y así no estropeo la sorpresa.

domingo, 23 de mayo de 2010

Creatividad Publicitaria

No me suele gustar el fútbol, pero Nike hace unos anuncios....

viernes, 14 de mayo de 2010

Páginas de interés para la creatividad

Aquí van algunas páginas de referencia en esto de la creatividad:

Por supuesto la de la revista de nuestro profesor: http://www.icono14.net/

Una sobre creatividad publicitaria: http://www.briefblog.com.mx/

Una sobre creatividad en general: http://www.ideacreativa.org/

Un blog de una alumna del año pasado: http://metacreatividad.blogspot.com/

Y una de mis preferidas: http://postmarketing.blogspot.com/

Echarles un ojo, de verdad merece la pena.

El empleo de la creatividad para el engaño ético

Tuvimos una clase en la que hablamos del empleo de la creatividad sin ético y lo dañino que eso podía resultar (las armas, los atentados, las cámaras de gas son un terrible despliegue de creatividad en muchos casos). Pero para romper esa línea negativa, también es posible emplear la creatividad para provocar desconcierto, engaños, pero de manera ética, que sirvan con un buen fin, por ejemplo:



(aquí tenéis más, proviene de este concurso de ilusiones ópticas)

Estos pequeños experimentos tienen su utilidad, ya que permiten entender cómo funciona la percepción y ello es muy útil a la hora de concebir obras de arte, estructuras y edificios. Un ejemplo muy curioso es el Señor de los Anillos, dónde el director de fotografía se dejó todo su ingenio consiguiendo que Elijah Wood (más o menos 1´70 m de altura) pareciera de la altura de un anillo al lado de Ian McKellen (que mide más o menos 10 cm más).

Relacionando, relacionando y en esta entrada publicando.

Hace una semana (o dos, mi memoria no es muy precisa), Paco nos encargó hacer un análisis funcional entre el ordenador y el cerebro. Aquí está:


El cerebro y el ordenador son los timones de organismos y sistemas, aunque también podemos remitirnos a usarlos solamente para crear, sin que tenga que proyectarse luego fuera de ellos.

Lo que más me sorprende es que tienen en común muchos pequeños detalles, por ejemplo, el “stand by”. Es decir, cuando dejamos al ordenador al funcionamiento mínimo, apagado pero con alguna lucecilla iluminada…¿no es igual que cuando nos quedamos embobados, con la mirada perdida mirando a algún sitio? Al igual que se nota por las luces en el ordenador, a nosotros se nos detecta en la mirada, en esos ojillos que están apagados de vida. Otro pequeño detalle que es casi idéntico es cuando el cerebro o el ordenador se saturan y colapsan. En el ordenador todo se detiene, los objetos persisten en la pantalla, y si los movemos, llenamos la pantalla de repeticiones de ese objeto que se ha bloqueado. Cuando le pasa al cerebro, la persona se detiene, repite la vocales de alguna coletilla mientras el reloj de arena cerebral da vueltas en su mente pensando que decir.

Creo que los ordenadores están hechos a imagen y semejanza del cerebro. Ambos no son nada sin el hardware o el organismo (respectivamente), son la parte más importante, la que opera y al que piensa, pero por sí sola, está desconectada de la realidad. Los altavoces o la boca; el micrófono o los oídos; las web-cam o los ojos… ¿qué sería del ordenador o de la cabeza sin ellos?

Además, ambos necesitan de un proceso previo: en el ordenador es la instalación de programas que le sirvan para nuevas aplicaciones; en el cerebro, es el aprendizaje lo que nos lleva a nuevas metas. Incluso ambos aprenden de sus errores (¿a quién no le ha salido nunca la ventanita de “enviar errores” con el fin de que no se repitan?).